| Dudo mucho que Forlán vaya a continuar en el Atlético de Madrid la temporada que viene. Ya no porque él se quiera marchar, el club le quiera vender o por la mala campaña que ha realizado, sino por el desencuentro que se ha producido entre parte de la afición colchonera y Diego. |
| Dudo mucho que Forlán vaya a continuar en el Atlético de Madrid la temporada que viene. Ya no porque él se quiera marchar, el club le quiera vender o por la mala campaña que ha realizado, sino por el desencuentro que se ha producido entre parte de la afición colchonera y Diego. No sé muy bien porqué al Cacha, que para mí ha sido el jugador que más ha dado al equipo (por encima incluso de Agüero) desde la marcha de Torres, nunca se le ha perdonado una. Las desavenencias no son de ahora, vienen de la temporada pasada. El uruguayo acababa de ser Bota de Oro con 32 goles y en un tramo final antológico metió al Atleti en Champions. Su inicio de campaña titubeante puso de uñas al Calderón que se desesperaba con la falta de puntería de su delantero. Tras reencontrarse con su olfato, Forlán pasó factura por aquellos silbidos, aunque con los goles decisivos ante el Liverpool en semifinales de la Europa League y los dos tantos en la final ante el Fulham selló la reconciliación con una afición entregada a la evidencia. Tras hacer historia con Uruguay en el Mundial y ganar con el Atlético la Supercopa de Europa, Forlán arrancó sin una pretemporada en condiciones. Su estado de forma no ha sido el mejor, los goles no han llegado y sus continuas declaraciones en las que no veía con malos ojos su salida terminaron de irritar al personal. Cada vez que el uruguayo ha sido sincero y no ha predicado un falso amor a los colores la afición no le ha perdonado. No nos engañemos. Son profesionales que juegan donde más les pagan. Todos, incluso los canteranos que han crecido con los colores rojiblancos. A Forlán no se le ha tratado en este último año como merecía. El mejor delantero que ha pasado por el club en los últimos 25 años, por encima de Vieri o Hasselbaink, merece salir con reconocimiento y no por la puerta de atrás. |
lunes, 9 de mayo de 2011
Forlán no merece salir por la puerta de atrás
miércoles, 27 de abril de 2011
El fútbol son estados de ánimo
La frase que titula este artículo se la he oído repetir a Jorge Valdano decenas de veces. No le falta razón. El empate liguero en el Bernabéu entre Madrid y Barcelona, que por algunos fue celebrado como un éxito, a pesar de que sentenciaba la Liga, armó mentalmente a los del que se cree inventor de la pólvora (José Mourinho) y sembró dudas en los de Guardiola. Dudas que después de la derrota en la final copera de Mestalla no han hecho más que alimentarse.
Son sensaciones o estados de ánimo. Al Madrid la humillante y bochornosa goleada por 5-0 de la primera vuelta le sirvió para escarmentar. Mourinho, tan prepotente como inteligente, se percató de que a intercambio de golpes (en este caso juego y toque) el Barça le mataba y por eso ha apostado por un “rottweiler” en el centro del campo para atajar el vendaval blaugrana. De momento le ha dado resultado en la Copa del Rey (lo de la Liga no lo compro porque con el empate el Madrid renunciaba al campeonato).
Con Pepe, ese futbolista enajenado, violento y consentido por los árbitros (si jugara en otro equipo sería expulsado dos de cada tres partidos), en el la labor de “cortalotodo”, el Barcelona no está cómodo y moralmente está tocado.
Ahora llegan las semifinales de la Champions con más igualdad de la que se presumía hace diez días. Con el Madrid crecido y con los culés buscando alternativas para superar al “perro de presa”. Del enfrentamiento europeo saldrá el triunfador del duelo particular.
La Copa es blanca, la Liga azulgrana. El Madrid llega empujado por una dinámica positiva, gracias a un entrenador que ha convencido a la masa de que jugar encerrado en el Bernabéu es una heroicidad. Al Barça se le está haciendo largo el tramo final y le falta fondo de banquillo.
Duelo de colosos, choque de conceptos. ¡Qué gane el fútbol!
Son sensaciones o estados de ánimo. Al Madrid la humillante y bochornosa goleada por 5-0 de la primera vuelta le sirvió para escarmentar. Mourinho, tan prepotente como inteligente, se percató de que a intercambio de golpes (en este caso juego y toque) el Barça le mataba y por eso ha apostado por un “rottweiler” en el centro del campo para atajar el vendaval blaugrana. De momento le ha dado resultado en la Copa del Rey (lo de la Liga no lo compro porque con el empate el Madrid renunciaba al campeonato).
Con Pepe, ese futbolista enajenado, violento y consentido por los árbitros (si jugara en otro equipo sería expulsado dos de cada tres partidos), en el la labor de “cortalotodo”, el Barcelona no está cómodo y moralmente está tocado.
Ahora llegan las semifinales de la Champions con más igualdad de la que se presumía hace diez días. Con el Madrid crecido y con los culés buscando alternativas para superar al “perro de presa”. Del enfrentamiento europeo saldrá el triunfador del duelo particular.
La Copa es blanca, la Liga azulgrana. El Madrid llega empujado por una dinámica positiva, gracias a un entrenador que ha convencido a la masa de que jugar encerrado en el Bernabéu es una heroicidad. Al Barça se le está haciendo largo el tramo final y le falta fondo de banquillo.
Duelo de colosos, choque de conceptos. ¡Qué gane el fútbol!
domingo, 24 de abril de 2011
Todo es lícito, pero no todo conviene
| Cambiar el esquema de juego en un momento dado, motivado por las circunstancias, debido a las características del rival, provocado por las limitaciones de uno mismo, no es malo. El problema es cuando se traicionan los valores de la idiosincrasia, los principios de una institución bajo los que se ha construido la leyenda. |
| Cuando tu más directo rival te adelanta por la derecha porque es fiel a un estilo, a una forma de hacer, propicia que des bandazos intentando recortar una distancia que cada vez es mayor, que llega a provocar, incluso, que tus aficionados varíen la filosofía de toda una vida a cambio de una noche de gloria. Importan las finales y los títulos, pero también las formas. Ellas son las que encumbran y mitifican, destronan y desahucian. El fútbol es ganar, pero a algunos hay que exigirles un poquito más, por trayectoria y por presupuesto. Yo nunca había visto al equipo más laureado del siglo XX jugar en su casa como un equipo pequeño, metido 70 minutos en su campo con once jugadores y renunciando al balón con descaro. Ni los de mi generación, ni mucho menos los de "las mocitas madrileñas". Lo peculiar del caso es que algunos que son "más papistas que el Papa" defiendan algo que no se sostiene, al último en llegar que no tiene ni idea de lo que es la esencia del escudo al que representa y que se cree el inventor de la pólvora. A los abducidos les recomiendo que tomen nota de la opinión del futbolista más emblemático de sus 109 años de vida. Voz autorizada para sentirse abochornado de un planteamiento, de una imagen. Hay equipos que ganan títulos y engordan su palmarés y hay otros que además de eso, pasan a la historia. |
martes, 12 de abril de 2011
Los mismos perros con diferente collar
Vaya por delante que esta crítica a Guardiola no excusa a Mourinho, ni la comparación con Rosell es un elogio a Florentino. ¡Ni mucho menos! En las últimas semanas hemos apreciado como ha crecido la vanidad en Can Barça. No es que por Madrid haya bajado (que no lo hará nunca) pero resulta curioso que en este momento tan trascendente de la temporada aparezca el ramalazo blaugrana que deja de lado el famoso seny catalán.
"Si ganamos al Shakhtar estaremos en la final" aseguraba Pep en la previa de la vuelta de los cuartos de la Champions. ¿Lapsus de Guardiola? No hay quien se lo crea. Frase medida, pensada y estudiada. Un equivocación cometida por descuido conlleva una rectificación natural y espontánea que el entrenador del Barcelona no tuvo. Si lo hubiera hecho el portugués, que perlas peores ha desgranado a lo largo del año (la última, mandar a Karanka a las ruedas de prensa, que ya hay que ser sobrado...) le hubieran llovido unas cuantas. Pero Guardiola las tira, como el que se cae y no se levanta... Que Pep sea elegante, no significa que tenga eso puntito de doblez y mala leche que de jugador sacaba a menudo cuando se comía a los árbitros.
Y en este punto, hay que acordarse del momento en el que el espíritu hooligariano del célebre Joan Gaspar se apoderó del comedido, hasta ese momento, Sandro. "Vamos a ganar la final de Copa 5-0, para no perder la costumbre". Chulería madrileña, que no madridista, a la catalana. ¿Quién da más? El máximo dirigente culé reculó y se volvió a situar en esa modestia, que ya no disimula la falsedad y que resulta tan poco creíble.
El último caballero fue Nicolau Casaus. Directivo querido en todos los palcos y respetado por todas las aficiones. El resto (blancos y azulgranas) utilizan el fútbol para engordar su ego, para estirar su fanfarronería. Unos falsos y soberbios, otros maleducados y prepotentes. Cambian las formas, pero no el contenido. Son los mismos perros con diferente collar...
jueves, 7 de abril de 2011
Evidencias
Diego Costa logró el domingo en el Reyno de Navarra algo que no han conseguido ni Fernando Torres ni el Kun Agüero conla camiseta del Atlético de Madrid. Ironías que demuestran lo caprichoso que puede llegar a ser el fútbol. El hat trick que materializó el brasileño le ha servido para sumar seis tantos en lo que va de campeonato. Si a comienzos de temporada nos hubieran dicho que Costa llevaría esa cifra a estas alturas, a nadie le hubiera sorprendido, porque entra dentro de las posibilidades de un punta que no es excesivamente goleador y que juega más bien poco.
Sin embargo, y aquí viene lo preocupante, si nos hubieran dicho que Forlán sólo llevaría dos tantos más que el brasileño, nos hubiéramos llevado las manos a la cabeza. Pero no deja de ser la cruda realidad. Me declaro muy "pro Cacha", porque me parece uno de los futbolistas más rentables que han portado la rojiblanca en los últimos 30 años. Aunque me pese, los números cantan por sí solos.
Los ocho goles ligueros que lleva el charrúa es una cifra muy pobre para un jugador de la talla de Forlán. El Atlético está acusando la falta de goles del uruguayo. Por eso en este momento no está ni un puestos europeos. En la temporada 2008-2009 se echó el equipo a las espaldas y prácticamente clasificó él solo al equipo para la Champions con sus 32 goles. Este año ni está, ni se le espera. Hay un ciclo en el Atlético que toca a su fin. Se prevé un verano de desbandada, de salidas importantes, de fichajes de perfil discreto, barato y sin mucha calidad.
Son los tiempos que nos tocan vivir a los atléticos. A los jugadores buenos, el equipo se le queda pequeño porque sus aspiraciones son mayores que las que en el Calderón se les ofrece, seguirán los mediocres y con suerte saldrá algún "malo". Se irán y entrarán, pero los de siempre... seguirán en el palco y dando vueltas a la M30.
Sin embargo, y aquí viene lo preocupante, si nos hubieran dicho que Forlán sólo llevaría dos tantos más que el brasileño, nos hubiéramos llevado las manos a la cabeza. Pero no deja de ser la cruda realidad. Me declaro muy "pro Cacha", porque me parece uno de los futbolistas más rentables que han portado la rojiblanca en los últimos 30 años. Aunque me pese, los números cantan por sí solos.
Los ocho goles ligueros que lleva el charrúa es una cifra muy pobre para un jugador de la talla de Forlán. El Atlético está acusando la falta de goles del uruguayo. Por eso en este momento no está ni un puestos europeos. En la temporada 2008-2009 se echó el equipo a las espaldas y prácticamente clasificó él solo al equipo para la Champions con sus 32 goles. Este año ni está, ni se le espera. Hay un ciclo en el Atlético que toca a su fin. Se prevé un verano de desbandada, de salidas importantes, de fichajes de perfil discreto, barato y sin mucha calidad.
Son los tiempos que nos tocan vivir a los atléticos. A los jugadores buenos, el equipo se le queda pequeño porque sus aspiraciones son mayores que las que en el Calderón se les ofrece, seguirán los mediocres y con suerte saldrá algún "malo". Se irán y entrarán, pero los de siempre... seguirán en el palco y dando vueltas a la M30.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Indignos
Que los clubes de fútbol se quejen es de risa. Que hablen de derechos y de cierres patronales no es más que una desvergüenza. Son como un niñato malcriado al que se le ha consentido demasiado, durante demasiado tiempo. Llega un momento que se te escapa de las manos, pero no puedes ceder a sus chantajes. Amenazaban con no jugar el fin de semana. Señores, como si suspenden el campeonato.
Lo que no acabo de entender es la medida de presión. Suficientes problemas hay ya en el país como para preocuparse de sí quieren jugar a la pelotita o no. Sinceramente, no creo que nadie en su sano juicio le importe lo más mínimo que no se hubiera disputado la jornada liguera. Ellos son los primeros que saldrían perdiendo, porque la competición no finalizaría hasta mediados de junio.
La Liga de Fútbol Profesional siempre ha sido un estamento extraño. Oscuro, poco transparente y con un único fin... trincar, siempre trincar. Pero no deja de resultar sorprendente que exijan y se llenen de razón para quitar el partido en abierto de los sábados, y que se convierta en una nueva inyección económica de los contratos televisivos y pretendan echar un pulso al Gobierno, cuando deben a la Hacienda Pública casi 700 millones de euros.
Son aves de rapiña que no saben de dónde sacar para tapar los agujeros que han dejado décadas de mala gestión, en los que todos han vivido por encima de sus posibilidades y en las que se les ha permitido endeudarse más allá de los permisible. Que se dediquen a optimizar sus recursos y se dejen de marear a los jueces.
lunes, 21 de marzo de 2011
Made in Atleti
Una temporada tirada. Una ocasión perdida. El año que está firmando el Atlético de Madrid está lejos de las expectativas creadas a comienzos de curso. Sobre todo tras conquistar la Supercopa de Europa y arrancar bien en la Liga. Ni los jugadores, ni el entrenador, ni la directiva han estado a la altura de un club que tras los triunfos continentales volvió a asomar la cabeza por el lugar que siempre le ha correspondido.
El equipo actual lo sostiene Agüero solito. Es el único que ha continuado una trayectoria ascendente y que ha vuelto a deslumbrar. Es lógico que esté cansado de tirar del equipo y de no ver resultados (para muestra, el partido de Almería). Este econjunto (que no el club) se le ha quedado pequeño, muy pequeño y buscará nuevos horizontes. Del resto, o se han estancado como los De Gea o Reyes, o han ofrecido un rendimiento muy inferior al del año pasado y aquí Forlán y Domínguez son los máximos exponentes. Los fichajes no han dado el salto de calidad que precisaba la entidad y han ofrecido un nivel excesivamente discreto.
Quique tampoco ha estado bien. Aunque soy de los que le agradecerá eternamente el año pasado y siempre le recordaré con cariño, no ha sabido dar con la tecla. La defensa ha seguido siendo la misma verbena que con sus predecesores. A diferencia del año pasado, cuando los aficionados recitaban la alineación de memoria con la única variación de Raúl García por Tiago en Europa, no ha dado continuidad a un once. No ha otorgado confianza a los jugadores y se ha perdido en guerras internas. Por no hablar de Juanfran, fichaje pedido expresamente por él (o al menos eso nos han contado). Con apenas veinte minutos de entrenamiento con el resto de sus compañeros lo colocó de titular en el Bernabéu, después no le ha dado bola y le ha relegado por detrás incluso de Elías.
Y en cuanto a la directiva poco más se puede añadir a lo que cada domingo se escucha en el Calderón. Vendieron a última hora a Jurado y trajeron a un brasileño malo en enero. Que sigan vendiendo la burra de la Ciudad Deportiva y el nuevo estadio. Credibilidad cero.
Así el Atlético está abocado a la mediocridad, a jugadores de medio pelo, a entrenadores como Ferrando. Fue muy bonito el año de las finales, pero queda muy lejano...
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