martes, 12 de abril de 2011

Los mismos perros con diferente collar

Vaya por delante que esta crítica a Guardiola no excusa a Mourinho, ni la comparación con Rosell es un elogio a Florentino. ¡Ni mucho menos! En las últimas semanas hemos apreciado como ha crecido la vanidad en Can Barça. No es que por Madrid haya bajado (que no lo hará nunca) pero resulta curioso que en este momento tan trascendente de la temporada aparezca el ramalazo blaugrana que deja de lado el famoso seny catalán.
"Si ganamos al Shakhtar estaremos en la final" aseguraba Pep en la previa de la vuelta de los cuartos de la Champions. ¿Lapsus de Guardiola? No hay quien se lo crea. Frase medida, pensada y estudiada. Un equivocación cometida por descuido conlleva una rectificación natural y espontánea que el entrenador del Barcelona no tuvo. Si lo hubiera hecho el portugués, que perlas peores ha desgranado a lo largo del año (la última, mandar a Karanka a las ruedas de prensa, que ya hay que ser sobrado...) le hubieran llovido unas cuantas. Pero Guardiola las tira, como el que se cae y no se levanta... Que Pep sea elegante, no significa que tenga eso puntito de doblez y mala leche que de jugador sacaba a menudo cuando se comía a los árbitros.
Y en este punto, hay que acordarse del momento en el que el espíritu hooligariano del célebre Joan Gaspar se apoderó del comedido, hasta ese momento, Sandro. "Vamos a ganar la final de Copa 5-0, para no perder la costumbre". Chulería madrileña, que no madridista, a la catalana. ¿Quién da más? El máximo dirigente culé reculó y se volvió a situar en esa modestia, que ya no disimula la falsedad y que resulta tan poco creíble.
El último caballero fue Nicolau Casaus. Directivo querido en todos los palcos  y respetado por todas las aficiones. El resto (blancos y azulgranas) utilizan el fútbol para engordar su ego, para estirar su fanfarronería. Unos falsos y soberbios, otros maleducados y prepotentes. Cambian las formas, pero no el contenido. Son los mismos perros con diferente collar...   

jueves, 7 de abril de 2011

Evidencias

Diego Costa logró el domingo en el Reyno de Navarra algo que no han conseguido ni Fernando Torres ni el Kun Agüero conla camiseta del Atlético de Madrid. Ironías que demuestran lo caprichoso que puede llegar a ser el fútbol. El hat trick que materializó el brasileño le ha servido para sumar seis tantos en lo que va de campeonato. Si a comienzos de temporada nos hubieran dicho que Costa llevaría esa cifra a estas alturas, a nadie le hubiera sorprendido, porque entra dentro de las posibilidades de un punta que no es excesivamente goleador y que juega más bien poco.

Sin embargo, y aquí viene lo preocupante, si nos hubieran dicho que Forlán sólo llevaría dos tantos más que el brasileño, nos hubiéramos llevado las manos a la cabeza. Pero no deja de ser la cruda realidad. Me declaro muy "pro Cacha", porque me parece uno de los futbolistas más rentables que han portado la rojiblanca en los últimos 30 años. Aunque me pese, los números cantan por sí solos.

Los ocho goles ligueros que lleva el charrúa es una cifra muy pobre para un jugador de la talla de Forlán. El Atlético está acusando la falta de goles del uruguayo. Por eso en este momento no está ni un puestos europeos. En la temporada 2008-2009 se echó el equipo a las espaldas y prácticamente clasificó él solo al equipo para la Champions con sus 32 goles. Este año ni está, ni se le espera. Hay un ciclo en el Atlético que toca a su fin. Se prevé un verano de desbandada, de salidas importantes, de fichajes de perfil discreto, barato y sin mucha calidad.

Son los tiempos que nos tocan vivir a los atléticos. A los jugadores buenos, el equipo se le queda pequeño porque sus aspiraciones son mayores que las que en el Calderón se les ofrece, seguirán los mediocres y con suerte saldrá algún "malo". Se irán y entrarán, pero los de siempre... seguirán en el palco y dando vueltas a la M30.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Indignos

Que los clubes de fútbol se quejen es de risa. Que hablen de derechos y de cierres patronales no es más que una desvergüenza. Son como un niñato malcriado al que se le ha consentido demasiado, durante demasiado tiempo. Llega un momento que se te escapa de las manos, pero no puedes ceder a sus chantajes. Amenazaban con no jugar el fin de semana. Señores, como si suspenden el campeonato.
Lo que no acabo de entender es la medida de presión. Suficientes problemas hay ya en el país como para preocuparse de sí quieren jugar a la pelotita o no. Sinceramente, no creo que nadie en su sano juicio le importe lo más mínimo que no se hubiera disputado la jornada liguera. Ellos son los primeros que saldrían perdiendo, porque la competición no finalizaría hasta mediados de junio.
La Liga de Fútbol Profesional siempre ha sido un estamento extraño. Oscuro, poco transparente y con un único fin... trincar, siempre trincar. Pero no deja de resultar sorprendente que exijan y se llenen de razón para quitar el partido en abierto de los sábados, y que se convierta en una nueva inyección económica de los contratos televisivos y pretendan echar un pulso al Gobierno, cuando deben a la Hacienda Pública casi 700 millones de euros.
 Son aves de rapiña que no saben de dónde sacar para tapar los agujeros que han dejado décadas de mala gestión, en los que todos han vivido por encima de sus posibilidades y en las que se les ha permitido endeudarse más allá de los permisible. Que se dediquen a optimizar sus recursos y se dejen de marear a los jueces. 

lunes, 21 de marzo de 2011

Made in Atleti

Una temporada tirada. Una ocasión perdida. El año que está firmando el Atlético de Madrid está lejos de las expectativas creadas a comienzos de curso. Sobre todo tras conquistar la Supercopa de Europa y arrancar bien en la Liga. Ni los jugadores, ni el entrenador, ni la directiva han estado a la altura de un club que tras los triunfos continentales volvió a asomar la cabeza por el lugar que siempre le ha correspondido.
El equipo actual lo sostiene Agüero solito. Es el único que ha continuado una trayectoria ascendente y que ha vuelto a deslumbrar. Es lógico que esté cansado de tirar del equipo y de no ver resultados (para muestra, el partido de Almería). Este econjunto (que no el club) se le ha quedado pequeño, muy pequeño y buscará nuevos horizontes. Del resto, o se han estancado como los De Gea o Reyes, o han ofrecido un rendimiento muy inferior al del año pasado y aquí Forlán y Domínguez son los máximos exponentes. Los fichajes no han dado el salto de calidad que precisaba la entidad y han ofrecido un nivel excesivamente discreto.
Quique tampoco ha estado bien. Aunque soy de los que le agradecerá eternamente el año pasado y siempre le recordaré con cariño, no ha sabido dar con la tecla. La defensa ha seguido siendo la misma verbena que con sus predecesores. A diferencia del año pasado, cuando los aficionados recitaban la alineación de memoria con la única variación de Raúl García por Tiago en Europa,  no ha dado continuidad a un once. No ha otorgado confianza a los jugadores y se ha perdido en guerras internas. Por no hablar de Juanfran, fichaje pedido expresamente por él (o al menos eso nos han contado). Con apenas veinte minutos de entrenamiento con el resto de sus compañeros lo colocó de titular en el Bernabéu, después no le ha dado bola y le ha relegado por detrás incluso de Elías.
Y en cuanto a la directiva poco más se puede añadir a lo que cada domingo se escucha en el Calderón. Vendieron a última hora a Jurado y trajeron a un brasileño malo en enero. Que sigan vendiendo la burra de la Ciudad Deportiva y el nuevo estadio. Credibilidad cero.
Así el Atlético está abocado a la mediocridad, a jugadores de medio pelo, a entrenadores como Ferrando. Fue muy bonito el año de las finales, pero queda muy lejano...

viernes, 18 de marzo de 2011

El Barça gana porque es el mejor

Algunos parecen empeñados en poner en duda que estamos ante uno de esos equipos que marcan una época. Intentan manchar lo que parece intachable. No reconocen lo que es una evidencia. No me atrevo a decir que es el mejor conjunto de la historia, porque sería osado, atrevido e ignorante. Pero del fútbol que yo he visto, desde inicios de los noventa hasta ahora, sin duda alguna. Mejor que el Dream Team de Cruyff, que el de Ronaldinho y Rijkaard. No deja de ser curioso que lo primero que se me viene a la memoria sean plantillas del Barcelona. Será que algo están haciendo bien...

Insinuar, dejar entrever o hacer suposiciones sin certezas es de cobardes. Los que acusan, que demuestren, de lo contrario el tiempo les dejará con las vergüenzas al aire. El Barcelona gana porque es infinitamente superior al resto. Porque juega a un nivel al que no llega ninguno, ni de lejos, porque sabe cuidar su cantera, porque tiene a un entrenador que apuesta por los jóvenes en el momento justo y porque en La Masía les preparan para jugar en el primer equipo. Esto último no lo pueden decir otros...

Relacionar el dopaje con este Barça es una excusa zafia, burda y cutre. Hay que ser muy miserable y tener muy mala leche. Y no me refiero al medio que ha sacado la noticia (que seguramente habrá cumplido con las reglas periodísticas) sino por el foco interesado que ha tirado el cubo de mierda.

El Barcelona no necesita sustancias prohibidas porque los que corren detrás del balón son los rivales, porque no hay productos para la rapidez mental y la visión de juego y la calidad no se entrena. Hay ciertas cualidades que se tienen o no. Y este Barça las atesora todas...

martes, 8 de marzo de 2011

Don Adrián Escudero

Uno de los más grandes. Uno de los mejores. Una leyenda. Ha muerto Adrián Escudero, máximo goleador de la historia del Atlético de Madrid. Pasó toda su carrera deportiva en el conjunto rojiblanco, donde ganó 2 Ligas y marcó 150 goles, allá por los años cuarenta y cincuenta. Jugó con Ben Barek, con Juncosa, con Carlson, con Pérez Payá..

Recuerdo que le vi una vez en el Metro, hace cuatro o cinco años, camino del estadio Vicente Calderón. Escudero se bajó en la estación de Pirámides, como un aficionado más, perdido en el anonimato. Muy pocos le reconocieron, aunque alguno de ellos llevase la camiseta del Centenario con su nombre y su número. Todo un mito, de esos que engrandecieron y dignificaron la rojiblanca.

Es lamentable que en los deportes del Telediario quepa que Cristiano tenga un uñero, que Guardiola esté fastidiado de la espalda, que a Rafa Nadal le duelan las rodillas, pero no hagan ni una mención al fallecimiento de uno de los mejores futbolistas españoles de todos los tiempos, por goles y por cifras. Es triste que las ediciones digitales de los diarios no lo lleven como primera noticia. Así es la vida.

La gente a la que no se olvida, no muere nunca, porque permanece en la memoria para siempre. Se ha ido sin hacer ruido, sin las luces de los focos, pero con un bagaje que le hace inmortal. Escudero es parte de la historia del Atlético de Madrid y escribió decenas de tardes inolvidables en el Metropolitano. Por él va mi respeto y mi recuerdo. Don Adrián Escudero, atlético de pro, gracias y hasta siempre, amigo.

La mala gestión de una crisis


El Rayo Vallecano no es el primer equipo que no cobra, ni por desgracia será el último. Sin embargo, el hecho de ser propiedad de una familia mediática del panorama económico-empresarial español ha puesto la lupa  sobre el conjunto franjirrojo.
El pasado domingo, en el descanso del partido ante el Huesca, la presidenta rayista rajó de sus jugadores en los micrófonos de Canal Plus, en una de las declaraciones más desafortunadas que se recuerdan en los últimos tiempos. Fue una vuelta a los años noventa cuando Gil llamaba de todo a sus futbolistas en el vestuario de Las Gaunas.
La esposa del dueño, una mujer de su casa, de una familia a la antigua usanza, a la que un buen día de hace ya unos cuantos años la sentaron en el palco, criticó la actitud de los jugadores de Sandoval, cuando la señora de Ruiz Mateos había llegado al estadio en el minuto 31 de la primera parte. Qué atrevida es la ignorancia. ¿Ninguno de sus trece hijos la pudo aconsejar?
Los jugadores del Rayo Vallecano hasta el momento están cumpliendo con creces con su responsabilidad. Tienen al equipo en zona de ascenso directo, mientras que su directiva esa que doña María Teresa asegura que nunca ha dejado tirado a un trabajador, les debe dinero.
Si lo que a los dueños les interesa es el ascenso, lo que primero que deben hacer es pagar y dejar de ser unos morosos, lógicamente. Y después tratar de pacificar el ambiente, pero nunca cargar contra una plantilla que tiene más vergüenza que ellos.